viernes, 12 de abril de 2013

“BRITISH PETROLEUM EN COLOMBIA: DERECHOS HUMANOS, MEDIO AMBIENTE Y CONFLICTO INTERNO”



La situación de las Empresas Trasnacionales en el mundo, más que una clara evidencia del Mercado Globalizado y el Consumo en el mundo ha significado Grandes repercusiones en el Capital económico, social y Cultural de las Nacionales. Tanto aquellas a las pertenecen las Grandes empresas, como las que han sido escenario de explotaciones.
Concretamente hablando de nuestro país  es importante remitirse a la actividad realizada por la British Petroleum presente en el Orinoco Colombiano hace más de quince años. Se han presentado situaciones que ponen muy en duda la Responsabilidad ética empresarial y el respeto hacia los grupos locales y el Medio ambiente. Desde el año 1996 se ha evidenciado respuesta frente a lo sucedido, Grupos de izquierda en compañía de organismos como Workers Power de Inglaterra se agruparon formando la Coalición contra la BP en Colombia, Reclamando por la grave violación de Derechos Humanos cometidos por esta empresa trasnacional. Más que denunciar esta realidad en Objetivo de la Coalición mediante su campaña encabezada en el Reino Unido fue en algún momento informar sobre la conducta de las Multinacionales, no solo británicas, Puesto que por este entonces se presentaba una situación similar con la Shell en Nigeria.
La situación en Colombia era clara: Explotación irresponsable e irracional de Recursos naturales, contaminación de ríos y reservas forestales, Falta de contratos permanentes con los empleados, Violación a los derechos sindicalistas y lo más grave: Complicidad con escuadrones de muerte Colombianos como lo era entonces el ELN (Ejército de Liberación Nacional).
Se descubrió incluso la  existencia del DSL Defence Systems Limited  “asesores militares secretos de la BP”, Su propia fuerza armada para contrarrestar los brotes de inconformidad. Múltiples muertes y desapariciones forzosas el departamento del Casanare se vieron vinculadas con la acción de la BP, Quienes no repararon en tomar medidas violentas en contra de los grupos activistas y sindicales, asociándose con organizaciones armadas y violentas. Es urgente reflexionar teniendo en cuenta la gravedad de estos hechos, sobre la primacía de Las grandes empresas Multinacionales sobre el Medio ambiente, sobre la soberanía nacional, El Medio ambiente e incluso los Derechos Humanos. Pese a la existencia de organismos regionales como la ANUC (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos) y El Comité colombiano para la defensa de los derechos humanos, El esfuerzo de estos grupos es insuficiente cuando se trata de enfrentar el abuso cometido por Empresas de esta magnitud. Durante estos años la labor de la British Petroleum fue abordada polémicamente desde Medios de Comunicación, lo que podemos suponer ejerció cierta presión sobre la misma, Sobre el Gobierno Colombiano y el británico entablando el diálogo y la concertación. Se dio cabida a la Comisión entre la BP y las ONG, destacando la labor de Hellen Collinson quien dijo “El gobierno del reino unido haría un gran servicio al comercio británico si promoviera la paz, en lugar de hacer la vista gorda ante una guerra sucia”. Declaraciones como esta captaron de inmediato la respuesta de la BP, lo que no implica necesariamente un cambio, si no en ocasiones una apariencia  e incluso nos hace pensar si el interés de maquillar lo sucedido es puramente económico.
Pese a la creación de Una política exterior de respeto a los derechos humanos, el marginamiento, la corrupción y el gran poder de las Empresas Trasnacionales parecen arrasar con la importancia de las comunidades vulnerables y del cuidado Medioambiental. El propio Estado Colombiano se encuentra en situación de Omisión ante lo ocurrido y su Ejército se ve también involucrado en hechos violentos y represivos. Si es así ¿Quién puede interceder por el bienestar de las comunidades locales?  Es una situación complicada, pues el silencio de la sociedad legitima estos comportamientos, pero quien toma la decisión de oponerse pone en riesgo su vida. Nos podemos remitir al asesinato de Carlos Hernando Vargas, Representante ante las Trasnacionales en Colombia, quien convoco a la comunidad e invento negar una licencia global ambiental solicitada por la British Petroleum, Curiosamente los principales sospechosos de su muerte son la Empresas Petroleras.
Teniendo en cuenta lo anterior podemos deducir la Urgencia del cumplimiento de La Política exterior de respeto a los Derechos Humanos y de un verdadero compromiso del Estado Colombiano con su ciudadanía. Es un país como el nuestro es difícil manejar una situación como tal, en primer lugar por la presencia de grupos Violentos que como en este caso implicaban una amenaza civil directa y en segundo por la Pasividad del Gobierno Colombiano. Es una obligación de la personería del Pueblo realizar las gestiones de mediación respectivas entre la BP Y la población para garantizar la responsabilidad Empresarial y el bien común.
Sin embargo fue significativa y más aún en nuestro país, territorio de impunidad, la labor realizada por la Coalición contra la BP en Colombia, dado que evidencio claramente la injusticia y el abuso de esta Empresa Trasnacional, y aunque no podemos hablar de un cese completo de excesos, por lo menos capto la atención, no solo en Colombia sino de entes internacionales y puso en discusión un tema que en Colombia es difícil de abordar. Es un paso importante no solo para nuestro país, sino para muchos que enfrentan situaciones similares y en la generalidad para asumir el compromiso de un beneficio colectivo.                                                                                                  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario